27 ago. 2011

Creepy-Pasta 4

Hola amigos y amigas.

Hoy os traigo creepy-pasta (sí, más xD)

Sin más dilación empezamos.

EL MANICOMIO DE MERIDA

En la ciudad de Caracas - Venezuela, vivía hace un tiempo un joven periodista, el cual trabajaba haciendo reportajes para un periódico, el joven llamado Carlos, de 32 años, tenía una familia muy unida, una esposa y su única hija de 7 años de edad.
Carlos estaba cansado porque su jefe siempre le mandaba a que hiciera reportajes aburridos y sin ningún tipo de acción. Un día su jefe lo llamó y le dijo que tenía que hacer un reportaje en la ciudad de Mérida sobre una agencia de turismo cultural; Carlos al darse cuenta de que era otro de los reportajes aburridos que siempre le mandaban le comentó a su jefe que existía un manicomio abandonado allá mismo en Mérida y que según la gente, actualmente se estaba utilizando para almacenar drogas para luego venderlas, así que le dijo que si podía hacer un reportaje sobre eso en vez de hacerlo sobre la agencia de turismo. El jefe se quedo pensándolo un instante y accedió a que Carlos fuera a Mérida e hiciera el reportaje del manicomio.
Esa tarde Carlos llegó a su casa, saludó a su mujer y a su hija y mientras almorzaban les comentó que tenía que ir a Mérida a hacer un reportaje, pero Carlos no les dijo que era sobre un manicomio porque sabía que no estarían de acuerdo, así que les dijo que era sobre una agencia de turismo y que volvería en menos de una semana. Esa misma tarde, Carlos empacó su maleta, agarro sus cosas y se despidió de su hija y de su mujer la cual antes de que él se fuera le regalo una grabadora muy pequeña que cabía en la palma de su mano, Carlos la guardó en su bolsillo y tomó las llaves del carro para partir hacia Mérida.
En el camino hacia la ciudad andina todo parecía normal, Carlos iba a una velocidad media muy tranquilo, se hizo de noche ya eran las 7:00 pm. y Carlos ya iba a llegar a hospedarse para a la mañana siguiente ir a investigar. Lamentablemente antes de que Carlos llegara al hotel tenía que pasar por el manicomio ya que era la única vía para llegar hasta el lugar de hospedaje, así ocurrió, mientras pasaba por el frente del manicomio su auto tuvo una falla y se apagó, el vio que no había nadie a su alrededor porque era de noche, se percató de que no venía ningún carro y se bajo de su auto a ver que sucedía, él abrió la parte de adelante del automóvil donde se encuentra el motor y las otras maquinas del auto para revisar si había alguna falla, al hacer esto de la nada apreció un autobús que se dirigía frente a él a mucha velocidad, Carlos no encontraba que hacer, así que decidió ir adentro del auto a tocar corneta, así lo hizo, entró al auto e intento tocar corneta pero el autobús no se detenía, Carlos hizo cambio de luces pero no había forma de que se detuviera, lo único que Carlos pudo ver es que el autobús al parecer se conducía solo, después de esto Carlos vio una luz blanca y despertó a la mañana siguiente tirado en la acera frente al manicomio, se levantó y decidió tocar a ver si había alguien y de una vez poder investigar algo, al tocar salio una doctora y lo invitó a pasar, el accedió y entró a conversar con ella, le preguntó si ella sabía algo sobre si en ese manicomio guardaban drogas y ella respondió que no, seguido de esto Carlos le comentó que no tenía donde pasar la noche y la doctora le dijo que podía quedarse allí ya que tenían un cuarto vacío, como no tenía otra opción aceptó.
En la noche le tocó dormir en un cuarto junto con otro señor de mayor edad, el cual le decía que se fuera que no se quedara, Carlos no entendía el porqué de esto así que no le prestó atención, al intentar dormir él escucho muchos gritos de torturas pero al final pudo descansar.
A la mañana siguiente Carlos se disponía a irse y cuando quiso hacerlo la doctora le dijo que se podía quedar más tiempo y así conversaban más. Llegó la noche y Carlos aún estaba allí, mientras todos dormían intento salir y no pudo porque la puerta estaba cerrada así que volvió a pasar la noche allí. en la mañana del otro día pudo observar a los locos corriendo y algunos subían al techo y se suicidaban y el notaba de que nadie hacía nada por detenerlos, desde ese momento se dio cuenta de que algo andaba mal.
Carlos pasó varias noches en el manicomio por la misma razón que había pasado la segunda noche (le dijeron que se quedara más tiempo y cerraron la puerta), durante ese tiempo el notó muchas cosas, notó que el viejo con quien el compartía el cuarto todas las noches se lo llevaban a tortura y lo sometían a electricidad, Carlos intentó salir pero no había forma, hasta que una noche lo buscaron a él y lo llevaron a tortura con electricidad (electromagnetos cerebrales) y desde esa vez todas las noches le hacían lo mismo, él no sabía que hacer ni como salir de ese lugar, decidió llamar a su mujer desde el teléfono del manicomio para avisarle mientras todos dormían, logro hacerlo entrando a la cocina y cuando llamó contestó su mujer y el le dijo: Mi amor! cómo estás? soy Carlos, tu esposo, estoy en Mérida pero aquí suceden cosas muy extrañas y yo quiero regresar y no puedo hacerlo necesito ayuda! Estoy en el manicomio abandonado. La mujer le contestó: Señor deje de bromear! mi esposo murió hace dos semanas. Carlos se quedo mudo por un segundo y en ese momento llegó la doctora y él tuvo que trancar. Allí fue cuando la doctora le dijo que nunca podría salir de allí, que el estaba muerto y que ese era un manicomio de torturas para los que ya habían fallecido.
Desde ese momento nadie nunca más volvió a saber mas de Carlos y nadie se atrevió a ir a ese manicomio a investigar nada. Se dice que todo el que pasa por el frente de ese lugar de noche escucha gritos de dolor y lamentos.

EL SONIDO DE LA TORUTRA

Hace mucho que tengo fobia a los payasos, ver uno simplemente hace que me lleguen escalofríos y querer alejarme de él lo más pronto posible, y es que, hace ya unos 24 años, cuando tenía tan solo 6 años de edad, estaba viviendo en casa de mi abuela, ya que mis padres estaban siempre teniendo discusiones y la abuela decidió que era mejor que me quedara con ella unos días mientras se tranquilizaban, pero esos tres días serian todo lo contrario a tranquilidad, se convertirían en la memoria más horrible de mi vida
El primer día que llegue a casa de la abuela me sentía de lo más triste por mis padres, todavía podía escuchar cómo se gritaban uno al otro, mi abuela, quien siempre me ha querido mucho, me llevo hacia su cuarto, donde había un cofre con algo de polvo encima, como si no lo hubieran tocado en muchos años, la abuela abrió el cofre y dentro de él se encontraban muchas chucherías viejas que ya no recuerdo, pero lo que más llamo mi atención, fue que la abuela del fondo del sarcófago saco un muñeco muy extraño, era la figura de un payaso, pero este tenía algunas deformidades, como que su cuello era mucho más largo de lo normal, y su cuerpo era redondo de la parte de abajo, no daba un aspecto gracioso, si no llamativo, pero lo que más me llamo la atención fue esa sonrisa que tenía en su cara, una cara completamente pálida, con ojos pequeños y negros, hasta podías observar tu propio reflejo en ellos, labios remarcados con pintura roja muy finamente alrededor de ellos, la abuela me lo quiso obsequiar como un compañero para no sentirme solo, al principio lo acepte con gusto, ya que me parecía un juguete bastante divertido con esa forma de pino que tenia, sin embargo, las cosas se vieron bastante feas esa noche.
antes de irme a dormir con "Flappy" (que era el nombre que le había puesto al muñeco) jugué un rato con él en mi cuarto, en un cierto momento me di cuenta de que tenia anudado un cordón debajo de su camisa de payaso que tenia, cuando desanude ese cordón, me di cuenta de que era una cuerda para que el payaso hablara, obviamente, no dude en jalar esa cuerda, al principio no hacía nada, la jale un par de veces más, y entonces el payaso abrió su boca, pero lo que decía, no eran palabras, eran sonidos de rayones como si un pizarrón fuera rasgado, entonces empezó a mover la mandíbula de una manera un tanto violenta, mientras esos chirridos se ahogaban por si solos, era el sonido más espantoso que jamás había escuchado, así que arroje a Flappy en una esquina, y me fui a dormir con ese tormentoso sonido que no paraba de dar vueltas en mi cabeza.
Al siguiente día, le dije a mi abuela sobre el problema de Flappy, entonces ella extrañada, lo tomo y se lo llevo a revisarlo para ver cuál era el problema, yo espere en la sala nervioso por ese molesto sonido, y sin darme cuenta, ese chillido volvió a sonar, ahora era más bien el chillido de una señora llorando desesperadamente, gritando de forma desgarradora, en ese momento solo me tape los oidos eh intente no pensar en ese sonido, de pronto, La abuela estaba bajando las escaleras lentamente, paso por paso, y estaba pálida, más de lo que una persona sin haber comido por días debería estar, la abuela se me acerco lentamente y de repente intento estrangularme violentamente, me levanto del suelo y empezó a presionar mi garganta, casi me rompe el cuello mientras me levantaba, me gritaba obscenidades y maldiciones, seguido escuche como gritaba desesperadamente, me soltó y rompió el cristal de un viejo reloj que tenia, y con los cristales, se saco los ojos mientras estos le chorreaban sangre por todas partes, se corto la quijada desde las mejillas dándole una aspecto cadavérico impactante, luego se tiro al suelo y empezó a azotar su cabeza violentamente una y otra vez contra el suelo, primero vi como se rompía sus propios dientes, luego su nariz, luego su cráneo, y falleció desangrada en el suelo de su propia sala, en ese momento yo estaba en estado de shock, después de presenciar aquel acto satánico de sangre, solo me quedo quedarme parado observando el cuerpo de la abuela, entonces solamente subí las escaleras, tome a aquel muñeco y salí caminando de la casa tranquilamente, no llore y ni siquiera produje sonido alguno, solo camine lejos de ese lugar
Escuche que al día siguiente, mis padres encontraron al cuerpo de la abuela, no estoy seguro, porque nunca lo pude comprobar, puesto que nunca regrese con ellos y anduve vagando solo por las calles sobreviviendo de lo que podía encontrar, y mi único acompañante es Flappy.... aunque hay algo que me intriga de el hoy en día, en su ropa de payaso, tiene marcadas huellas de color rojo de unas manos, pero no unas huellas normales, eran de manos pequeñas... como si lo hubiera manchado un niño con manos ensangrentadas.

EL GATO SIN OJOS

“Escribo por que no tengo nada mejor que hacer, por que necesito que sepan la verdad y por que es lo único que el me deja hacer.
“Lo que ocurrió es tan bizarro, paranormal e ilógico que no podría imaginar que mucha gente crea lo que estoy por contar. Soy un escritor de una editorial muy exigente, justo había terminado una buen libro de auto superación, pero tenía errores y me habían obligado a corregirlos para entregarlo de nuevo una semana después.
“Siempre fui un amante de los animales y no estoy en mi ciudad natal, vine por que en esta ciudad esta el plantel principal de la editorial, solo estoy de viaje y vengo de lejos, no pude traer mis mascotas por lo largo del viaje, estoy en un pequeño departamento sin compañía, iba directo a una tienda de mascotas para conseguir un compañero temporal, y no sentirme solo mientras estaba encerrado arreglando los pequeños errores del libro
“Camino hacia el lugar me tope con un gato, no tenia ojos, extrañamente no me dio miedo, incluso me dio lastima, así que decidí tomarlo. Justo ahora me arrepiento de haberlo hecho.
“Lo lleve a revisar a con un veterinario para ver que no tuviera algo grave, solo tenia una pequeña infección en la pierna, pero apenas estaba emergiendo, así que fue fácil erradicarla, en la sala del veterinario era fácil notar que yo era el único al que no le daba asco la situación del gato, nunca le puse nombre, tanto por que no me dio tiempo, como que todavía no me quería encariñar tanto con el.
“Una vez en casa lo deje que jugara libre por el apartamento, a pesar de estar ciego parecía saber exactamente donde estaba y como moverse por el lugar, no me pareció extraño, solo pensaba en lo prepotente que se ha de sentir el pobre animal.
“Mientras el jugaba, yo comencé a corregir los primeros errores del libro en mi laptop. Inmediatamente me fui a dormir, todo normal, fue a la mañana siguiente cuando todo comenzó.
"Créanme o no, cuando desperté, había frente a mi, yo volteando directamente al techo, un hombre viéndome a los ojos, parado a un lado de mi cama, o eso creía que hacía, pues ese hombre no tenia ojos con que verme, solo veía un par de cuencas vacías, grite como cualquier persona normal lo haría, estaba paralizado, en eso el hombre se deja caer al piso para andar a cuatro patas, se acurruca en una esquina, saca de su bolsa una libreta con una pluma y comienza a escribir.
“Tuve la fuerza de levantar la cabeza, el hombre no reaccionó, poco a poco me levante, aprovechando lo concentrado que estaba él en su libreta, me acerqué a la puerta y la intente abrir, tenia algo abajo que lo atoraba, intente sacarlo, cada vez con mas desesperación y sin ningún efecto positivo. Me acerqué a la ventana, estaba tapizada de mucho papel de libreta, era la base en la que había comenzado a escribir mi libro, apenas pocos rayos de luz entraban, lo suficiente para iluminar la habitación, intente quitarlos pero parecían estar perfectamente aferrados a la ventana, la golpeé sin un buen resultado.
“Volteé y desde su esquina el hombre me estaba observando fijamente, con la fuerte oscuridad interna de sus ojos, con mucho miedo y temblando demasiado me esforcé en preguntarle: “¿quien eres?, ¿qué quieres de mi?” recibí un fuerte maúllo a cambio, me hizo pensar un poco y busqué un poco en el cuarto, aun temblando y con su mirada inexistente, fija y penetrante encima de mi, no veía al gato ciego en ningún lado, entonces lo noté, aquello que tanto me observaba era mi gato
“Al notar que me había dado cuenta de lo que ocurría, el se me acercó, yo desesperado intentaba alejarme de el en vano, y se arrulló conmigo ronroneando, a estas alturas yo estaba a punto de llorar, cuando vi que se durmió, intenté pensar alguna solución, en ese momento no pude hacer nada, pues si me movía seguro el se despertaría, sin saber como ni porqué, caí dormido.
“Desperté y el estaba de nuevo en su esquina escribiendo en su pequeña libreta, esta vez volteando hacia mi varias veces para luego continuar escribiendo en su libreta, me levante, esta vez con mas confianza por que note que el no planeaba hacerme daño, me dio hambre, entonces volvió el pánico de nuevo, estaba encerrado en mi propia habitación, no podía salir a la cocina, no tenia que comer. Mientras pensaba esto escuché un pequeño crujido, era el estomago del gato, los dos volteamos al mismo punto, su pansa, luego el me volteó a ver a mí, sin nada que hacer, y yo con los nervios de punta por su mirada oscura tan penetrante le dije un poco tartamudo: “no puedo salir a la cocina, solo si me dejas salir podremos comer” al oir esto me observó por dos segundos mas y volvió a su libreta, pensé y busqué soluciones, no había ninguna, estaba y sigo encerrado aquí, con él.
“Solo pude pensar en una cosa, en un solo plan: que me rescataran, en menos de una semana la editorial notara que no aparecí, intentaran contactarme, no responderé, hablaran a la policía e irrumpirán aquí, si el gato pudo volverse humano, o humanoide, o lo que quiera que sea eso, podrá volver a lo que antes fue, entonces parecerá que simplemente me encerré yo solo aquí, y el gato saldrá inocente y atrapara a alguien mas, en este momento comienzo a escribir esto, para que cuando entren aquí y me vean muerto de hambre, lean esto y se encarguen del maldito gato.
“Han pasado tres días de lo ultimo que escribí, muero de hambre y parece ser que el también, pero no hace nada, sigue escribiendo, sigue observándome, pareciera que me analiza, soy su experimento, soy su muñeco de prueba, ¿Qué quiere de mi?, ¿por qué hace esto?, ¿no fui al único al que se lo ha hecho?, quiero salir de aquí, quiero que ese gato se aleje de mi, no le puedo hacer nada, no cambiaria nada, seguiré atrapado aquí si lo mato, debo seguir su juego, terminar su prueba, quizás así me deje salir, quizás así quede en libertad, solo debo esperar, dejarlo a el terminar, no preocuparme y seguir tranquilo, estoy al borde de la locura, ayuda por favor, AYUDA, AYUDENME, NO QUIERO SEGUIR AQUÍ, AYUDA!”
Texto encontrado junto a un cuerpo dentro del departamento, el cuerpo se encontró en la cama, sobre el un gato negro y sin ojos, al cuerpo le faltaban partes de su piel, debajo de las manos habían restos de carne, los policías antes de leer esto creían que el estrés había llevado al escritor al borde de la locura, para encerrarse el solo y alimentar a su gato y el mismo con su propia carne, el diario encontrado a un lado del cadáver dio a entender otra cosa, en cuanto los policías entraron al cuarto el gato volteó y los miró con la profunda oscuridad de sus cuencas vacías, miro fijo a uno de los policias allí presentes y extrañamente ese fue el único al que el pánico no poselló, tomo al gato entre sus brazos mientras registraban el lugar, al irse todos, y que nadie aun leyera el diario, ese policía se fue directo a su casa con el felino, desde hace 4 días no se tienen noticias de el ni de su familia.

LA CASA NUEVA

Cuando yo era niña, mi familia compró una enorme y vieja casa de dos pisos, tenía grandes cuartos y la madera se escuchaba crujir cuando caminaba. Mis padres trabajaban todo el día, así que diariamente me encontraba sola en esa enorme casa al regresar de la escuela. Un día que regresé tarde y mama tenía su día libre, encontré que las luces estaban apagadas. Entré y llamé a mi mama "¿mami?" entonces escuche su voz melodiosa responderme "siiiiiii?" desde el piso de arriba. La llamaba de nuevo mientras subía las escaleras, para así ver en que habitación estaba, y ella me respondía en cada ocasión. En esos días estaban pintando las paredes, y yo no me sabia muy bien el camino entre tantos plásticos hacia las habitaciones, pero si supe en ese momento que ella estaba en uno de los mas alejados, justo al final del pasillo. Me sentía un poco incómoda, pero pensé que era normal, así que me apresure esperando que la presencia de mi mama me calmara, como siempre lo hace. Justo en el momento en que alcance la perilla de la puerta y me disponía a empujarla, escuché la puerta principal de la casa abrirse y a mi mama entrar llamándome "¿amoooor? ¿ya estas en casa?" con un tono alegre. Salte hacia atrás, me quedé mirando la puerta del cuarto entre abierta y salí corriendo, en lo que corría no deje de mirar hacia atrás, y por un instante la puerta se abrió un poco mas. Durante unos segundos puedo jurar que algo se fijo por entre la puerta y me estuvo mirando mientras me aleje. No se que era pero cuando empece a bajar las gradas la puerta se cerro lentamente.

Bueno, estos son los que traigo hoy. Próximamente más y mejor. Chao

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